Tener una terraza con orientación sur, rodeada por edificios altos o con sombra gran parte del día no es una condena. Es simplemente una condición del espacio y, como toda condición en jardinería, tiene sus propias soluciones.
Uno de los errores más frecuentes es elegir las plantas por cómo se ven en el vivero, sin pensar si realmente podrán desarrollarse en el lugar donde van a vivir. Una especie que necesita sol pleno difícilmente alcance todo su potencial en un espacio sombrío: crecerá más lentamente, florecerá poco y su follaje perderá vigor. Elegir las especies adecuadas desde el principio evita frustraciones y facilita el mantenimiento.
En jardinería se considera un sitio de poco sol aquel que recibe menos de cuatro horas de sol directo por día. Puede tratarse de una terraza orientada al sur, un balcón rodeado por edificios, un patio interno o un espacio cubierto por una pérgola o techo translúcido.
También es importante distinguir entre sombra profunda y sombra luminosa. Muchas plantas de sombra necesitan abundante luz ambiental, aunque no reciban sol directo durante muchas horas.
Son una de las mejores opciones para terrazas sombreadas. Su follaje aporta frescura y volumen durante todo el año. Prefieren ambientes con buena humedad y riegos regulares, evitando que el sustrato permanezca completamente seco.
Muchas especies de helechos se adaptan a vivir en sectores con pocas horas de luz. Entre ellas, el Nephrolepis cordifolia — llamado también helecho serrucho — crece bien en sustratos arcillosos, y el helecho nido de ave se caracteriza por sus hojas anchas y su crecimiento en forma de roseta.
Helechos en maceta, ideales para terrazas con poca luz directa.
Llamadas así porque su follaje es quien cobra protagonismo frente a las pequeñas flores, nos ofrecen combinaciones de verdes, plateados, bordó y púrpuras que iluminan los rincones más sombríos. Funcionan muy bien en macetas protegidas del viento y del sol directo.
Begonia de hoja (Begonia rex), valorada por su follaje decorativo.
Es una de las plantas más nobles para patios y terrazas con semisombra. Sus hojas largas y brillantes permanecen atractivas durante todo el año y, entre fines del invierno y comienzos de la primavera, produce vistosos racimos de flores anaranjadas, amarillas o crema. Una vez establecida, requiere muy poco mantenimiento.
Clivia en flor a fines de invierno, con sus racimos anaranjados característicos.
Conocida como "planta de hierro", es una de las especies ornamentales más resistentes. Tolera muy bien la sombra, las bajas temperaturas, los descuidos en el riego y la vida en macetas. Su follaje verde intenso aporta elegancia y estructura, siendo una excelente alternativa para terrazas y patios poco soleados.
Aspidistra elatior, conocida como "planta de hierro" por su resistencia.
Si el objetivo es incorporar flores, pocas especies responden tan bien en sombra luminosa como la alegría del hogar. Florece durante gran parte de la primavera, el verano y el otoño en una amplia gama de colores. Solo requiere protección frente a las heladas.
Alegría del hogar (Impatiens walleriana), ideal para sumar floración en sombra luminosa.
Además de la cantidad de luz, conviene observar el viento, el tamaño de las macetas y si la terraza está totalmente expuesta o parcialmente protegida. Muchas plantas de sombra agradecen ambientes con buena humedad ambiental y pueden resentirse en terrazas muy ventosas.
En estos espacios, el diseño suele apoyarse más en las distintas formas, tamaños y colores del follaje que en la floración. Combinar hojas grandes con otras finas o variegadas permite crear composiciones atractivas durante todo el año.
La mejor estrategia es comenzar con pocas especies, observar cómo responden y luego ampliar la colección. Un buen jardín de terraza no se construye de un día para otro: es el resultado de elegir las plantas adecuadas para el lugar adecuado.
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